Portafolio final
LO QUE NO PRACTICAS, NO SE APRENDE
Fue el 2
de noviembre cuando empecé la asignatura Contenido de marca, publicidad digital
y viralidad, y hoy, 25 de enero, cuando la termino. Impartida por dos
profesoras, se han visto tantos conceptos relacionados con la publicidad y la
estrategia de marca como tantas interpretaciones de estos haya.
Con Rebeca Díez empezamos
viendo la publicidad, cuya conclusión general es que esta se hace para
que el espectador pase un buen rato, de este modo, ya no importa el producto,
sino la empatía con la marca. Así como la publicidad online,
concretamente la de redes sociales, dejando claro que esta es la nueva publicidad
y que ha de estar enfocada en obtener relevancia y rentabilidad.
El storytelling estuvo en el foco principal en cada clase, pues es un básico que todo el que se mueva en el mundo de la comunicación y del marketing debe conocer. De nuevo, se debe plantear de modo que las campañas se centren más en contar historias sobre personas reales que en hablar de los productos.
También se habló del prosumidor, el nuevo consumidor. Ahora estos están mucho más informados y pueden producir y publicar contenido, opinar públicamente y aumentar o disminuir el poder de una empresa debido a factores como a que el consumo de cultura ha crecido exponencialmente. Es por ello que este se ha vuelto de entretenimiento, comodidad, respeto y subscripciones, ya que un consumo de pago se asemeja al lujo, a la elegancia y a la exclusividad.
Y comenzamos con la marca. Rebeca nos dio unas pequeñas pinceladas sobre las Lovemarks y su tendencia al branding. Las marcas deben hacer una publicidad emotiva y que apele a los sentimientos de las personas, pero también importa que se impliquen socialmente, que se comprometan con los clientes y sean cercanas y transparentes con ellos, que escuchen a los empleados, etc.
Sin embargo, fue con Cristina Santandreu con quien lo dimos en profundidad. Con ella vimos lo que es una marca, centrando la mirada concretamente en su identidad y en su estrategia tanto de marca como de contenido de marca, cuya clave del éxito es la calidad, la objetividad, la emotividad y conseguir la afinidad. Pero para una buena estrategia, un mapa de empatía.
Además, dejó claro que la estrategia
del océano rojo Vs océano azul es fundamental para que una marca
reenfoque su posición competitiva en mercados saturados, pues esta parte de la
necesidad de no plantear la estrategia desde lo que la marca suele hacer. Por
ello, el punto de partida debe ser comprender los criterios que utiliza un cliente
para valorar la oferta actual, de tal modo que se han creado las curvas de
valor, que nos permiten representar gráficamente la dinámica competitiva
del mercado actual.
La matriz ERIC también fue muy comentada, pues permite plantear acciones que ayuden a la marca a diferenciarse de la competencia en base a las curvas de valor, atraer a nuevos clientes y construir su propuesta de valor, otro concepto más de los tantos que hemos trabajado en clase.
En la mayoría de clases teóricas, hemos ido aplicando todo el contenido con ejercicios breves. No obstante, la tarea estrella por excelencia ha sido la de diseñar un plan de promoción transmedia a empresas reales durante un periodo aproximado de 2 meses, con el objetivo de familiarizarnos con el entorno laboral y prepararnos de cara a un futuro cercano.
De este modo, he podido comprobar la importancia de todos y cada uno de los términos mencionados anteriormente y su utilidad en caso de que en un futuro me consolide como empresa (o no). Pero no solo se trata de conocimiento, sino también del dominio por el campo en el que uno se mueve y la habilidad de desenvolverte en este.
Además, considero que trabajar en un máster desde la piel de un profesional te permite tener una base sólida para hablar posteriormente desde la experiencia. Te brinda una oportunidad de equivocarte sin tener una grave repercusión y te enseña a lo que te enfrentas laboralmente, pues todos los obstáculos que se superen en esta etapa, serán un aprendizaje que jamás se olvidará y que dará forma a nuestro posterior método de trabajo.



