Portafolio 3
EMOCIÓN ANTES QUE TÉCNICA
Con el experto en marketing digital, Pablo Vidal, se vieron fundamentalmente 10 conceptos básicos sobre el storytelling:
- No debemos confundir la fantasía con la ficción. Esta puede ser real, la fantasía no.
- Se deben vender valores intangibles para generar engagement.
- El tema se trata del valor humano que le da sentido a la historia.
- El argumento es el conjunto de hechos que narran en orden cronológico una historia.
- El protagonista debe tener un conflicto desde el inicio de la historia y puede ser contra otra persona, contra sí mismo o contra Dios.
- Muchas veces la transformación del personaje es interna (mental) y debemos buscar el modo de tangibilizarla.
- Existen arquetipos que se utilizan como modelo de lo que podrían ser los personajes.
- Con la ayuda de la arquitrama podemos definir la estructura narrativa de las tres etapas básicas de una historia: planteamiento, nudo y desenlace.
- El kit de recursos del storytelling son el objeto mágico, la anagnórisis u ordalía, salva al gato y el defecto trágico.
- Es necesario crear un mapa narrativo y revisar todos los elementos que son necesarios para montar una historia.
De esta charla me quedo con que el storytelling es mucho más complejo que el arte de contar una historia, pues no cualquiera es capaz de crear una atmósfera mágica que enganche al cliente. Para conseguir que este conecte de forma directa con el mensaje y con la marca, es necesario tener en cuenta esta información.
Además, para que el storytelling funcione, se debe tocar la parte emocional de las personas y así estas comprarán por afinidad antes que por conveniencia. Estos son consejos para si el día de mañana se da una situación de venta de un producto, este no se trate como tal, sino como una historia real con personas todavía más reales.
Y, por último, la charla del asesor lingüístico de la Fundación del Español Urgente, Álex Herrero. Su objetivo era otorgarnos nuevas competencias de redacción digital, entender el entorno lingüístico profesional y digital y examinar herramientas y estrategias de redacción eficaz.
Tras darnos unas pequeñas “instrucciones” sobre cómo escribir: primero hay que pensar en una idea y luego estructurarla y seleccionar las palabras adecuadas, entró en materia con ejemplos. El asesor presentó una gran variedad de noticias y trabajamos sobre su estructura viendo las diferentes formas de redactar una correctamente.
Nos explicó que para que un texto cumpla con su función comunicativa, se pueden utilizar técnicas como el Método Kaizen o el Elevator Pitch. Y finalmente dio paso al lenguaje inclusivo y a los errores ortográficos.
Como periodista, esta charla fue un recuerdo de lo aprendido en los últimos cuatro años y de lo que más he puesto en práctica a lo largo de mi vida. El cómo escribir correctamente es básico en el día a día, y más en el ámbito de la comunicación en el que, personalmente, me muevo. Pero no solo sirve para saber redactar correctamente, sino también para detectar fallos.
Además, esta información es extrapolable a cualquier situación, pues escribir bien es fundamental para toda persona, por ejemplo, a la hora de encontrar un puesto de trabajo o comunicarte con tus jefes o compañeros a través del correo electrónico o bien vía WhatsApp.
Lo interesante del contenido de todos estos ponentes es su gran usabilidad. A pesar de que son conceptos del ahora, también son aplicables a un futuro laboral. La importancia de crear un buen storytelling, de saber escribir correctamente, de ser capaces de crear vídeos virales, de utilizar las nuevas formas narrativas, de aplicar nuestro trabajo al futuro tecnológico, de saber manejar las redes sociales y de poder generar una gran narrativa y proyecto transmedia es todo lo visto en esta asignatura y casi todo por lo que estudio el Máster en Comunicación Transmedia.
Las ocho charlas están relacionadas, pues la conclusión final de todas estas es que hay que vender una historia sea de la manera que sea, y no un producto, y ello se consigue con todas las herramientas mencionadas a lo largo de estos tres portafolios.
Estoy aquí porque tengo claro que quiero dedicarme al mundo del marketing digital, por lo que cualquiera de estas herramientas puede serme útil. Por ejemplo, en una posible campaña publicitaria, el storytelling me ayudaría a reflejar los valores y esencia de la marca para que la historia fuera más efectiva, así como aprovecharía la 4ª Revolución Industrial e implementaría el uso del metaverso en la estrategia de narrativa transmedia para crear un espacio propio en el que organizar eventos y campañas de marca.
Los conceptos vistos los conocía solo de pasada, es ahora cuando me doy cuenta que lo aprendido en estas charlas tiene más aplicaciones que teoría, y que estas pueden ser utilizadas de tantas maneras como se necesite.



