Hacking Personal Branding

 

El personal branding no es más que la gestión de un perfil propioConsiste en descubrir las certezas y particularidades de uno mismo y comunicarlas a otros mediante la vía que se considere oportuna. Todos tenemos una marca personal y debemos tener claro que es una propuesta de valor única y una herramienta muy potente de marketing. Pero con tener estas ideas claras no es suficiente, también debemos aplicarlas.

Tu marca personal es quien habla por ti cuando no estás presente. Son muchas las ventajas que tiene la creación de una, pero sin duda, la dos más importantes están relacionadas con la diferenciación de la competencia, haciéndola memorable ante el resto de alternativas y la inspiración de confianza en las habilidades y experiencias que posee la persona.

Para conseguir una marca personal sólida, bien definida y atractiva es necesario utilizar una serie de herramientas a partir de las cuales es posible generar rápidamente una paleta de colores, un lema, un emblema, o incluso un logotipo representativo. Asimismo, no hay que olvidar que esta estrategia es extrapolable tanto al ámbito personal como al profesional, por ejemplo, un producto que hayamos ideado. Algunas de estas herramientas son:

Para el color:

Para el lema:
Para el logo:

No obstante, para llegar a la fase de creación y diseño, previamente se han de tener claros los objetivos, valores y expectativas, así como una definición del nombre de la marca personal y de las palabras claves que estarán presentes en el significado de dicha marca. De este modo, la marca personal estará más consolidada y sus elementos en armonía. Luego tocará dar paso tanto al tono de comunicación una vez se empiece a lanzar contenido como a la selección de los canales de difusión, pero eso es cosa del futuro. 

Además, es especialmente importante disponer cuanto antes de un branding box, es decir, una serie de carpetas en nuestro perfil en el que se incluyan, como mínimo, fotos personales de perfil, fotos de fondo de perfil, así como descripciones breves propias, si es posible adaptadas a cada medio, como por ejemplo una descripción profesional para LinkedIn o YouTube.

Os voy a explicar mi caso. Yo soy una persona que desde muy pequeñita ha tenido redes sociales y siempre he expuesto todo lo que le ha venido en gana en cada momentoaunque he de reconocer que de normal consumo más contenido del que publico 

A pesar de tener claro que no quiero mezclar mi perfil personal con el profesional, ahora ya tengo una edad y voy entrando en una etapa en la que debo controlar más lo que muestro en redes sociales, pues la imagen que quiero transmitir es de cercanía, pero también de madurez. Esta siempre ha tenido una tendencia a la naturalidad y espontaneidadpero muchas veces estos términos no son bien vistos. Es por ello que ahora quiero que mi imagen se corresponda a mi edad y mis gustos.

Para empezar, mi imagen se identifica con el color verde oscuro, pues considero que se trata de un color que, por lo general no suele gustar y solo unas pocas personas saben ver lo bonito de lo diferente. Asimismo, mi lema siempre ha sido “de corazón antes que de razón”, pues forma parte de mí moverme por impulsos, y aunque es algo que quiera apaciguar, no sería yo si lo elimino por completo. Además, si tuviera que decantarme por un logotipo, sería mi silueta rodeada de mis preferencias en forma de iconos, ya que la sencillez también es mi fuerte.

Poco a poco empezaré a darle forma a mi marca personal. Es cierto que me representa todo lo que hago en redes sociales, pero siempre se puede mejorar con cuatro pasos muy sencillos. Los haré. Y vosotros deberíais hacer lo mismo. El primer paso ya está dado (o doy por hecho que lo hacéis): consumís y ofrecéis contenido a vuestra audiencia. Ahora toca plantearse cómo lo hacéis y si ese método os representa. Es fácil, y os lo he dado todo casi hecho. No hay excusa.