Gente tóxica


¿Conoces a Bernardo Stamateas? Este es un popular escritor, psicólogo y conferencista argentino. Es conocido principalmente por su famoso libro Bernardo Stamateas: Gente Tóxicamediante el cual se pretende hacernos conscientes de cómo los actos de otras personas impactan negativamente en nuestras vidas, aportando consejos para ponerle solución. Además, con este manual, el autor insiste en que nuestras emociones están para ser vividas, y no para regir nuestra vida, pues si no las liberamos tienen el potencial de volverse tóxicas, lo que conlleva resultados fatales para nuestra vida.

Este autor pasará a la historia por popularizar el término “gente tóxica”, el cual apenas era utilizado antes de su bestseller, haciendo referencia a esos individuos que nos hacen peores como personas. Pero, ¿quién es es esa gente tóxica?

En el libro, Stamateas detalla cómo se comportan ciertos roles negativos en el día a día. Estos son: mete culpas, envidioso, descalificador, agresivo verbal, falso, psicópata, mediocre, chismoso, jefe autoritario, neurótico, manipulador, orgulloso y quejoso. A través de estos ejemplos, se muestra cómo dichos comportamientos dificultan el desarrollo de la actividad de un grupo, pudiéndolo hacer totalmente inoperativo, así como algunos consejos sobre cómo protegernos, lidiar y deshacernos de ellos para que no nos afecte.

No siempre las personas que tenemos a nuestro alrededor tienen efectos positivos sobre nosotros; a veces, nos llevan a tener conductas o sentimientos que no hacen más que dañarnos debido a su negatividad y su manera tóxica de enfrentar la vida. Gente así hay en todas partes, sólo tienes que detectarla y alejarte de ella, pues los riesgos que corres si no lo haces son más graves de lo que parece.

De cualquier manera, las personas tóxicas crean innecesariamente complejidad, conflictos y estrés. Y es que, en realidad, todas las personas tenemos algún rasgo tóxico, no obstante, esto no va más allá de una reacción inmadura frente a algo; por el contrario, la gente tóxica de naturaleza actúa de esta forma siempre. Cuando digo “rasgos tóxicos” me refiero a esas partes de nuestra personalidad en las que somos inmaduros (porque nunca se es maduro del todo), que sabemos que existen y que de una manera u otra las intentamos mejorar. En cambio, la gente tóxica funciona a partir de estos rasgos negativos porque ni siquiera es capaz de reconocer que los tiene, los niega y prefiere culpar por sus problemas a los demás.

Juntarnos con personas así es arriesgarnos a que estas desordenen nuestra vida y estabilidad emocional en muchos aspectos. Son capaces de hacernos sentir culpables, de impedirnos estar relajados y cómodos, de resentir nuestra autoestima y de hacernos perder los papeles en diversas ocasiones. Dicho de otro modo, nuestras emociones son invadidas por pensamientos negativos que consiguen rebajarnos a su nivel. 

Por lo tanto, ante gente tóxica: inteligencia emocional. Debemos ser más listos que ellos e ignorarlos, evitar el contacto y marcar nuestros límites. Sé que, mantener una distancia emocional requiere conciencia y no siempre se puede impedir que alguien toque nuestros puntos débiles, pero es parte del proceso. Inténtalo y si tienes la oportunidad de leer el libro de Bernardo Stamateas para seguir sus consejos más al detalle, mejor que mejor.