El valor de los contactos

 

Os presento a Keith Ferrazzi, un empresario estadounidense y autor del libro Nunca comas soloun networking para optimizar las relaciones personales. Este maestro de la “agenda” muestra el modo de crear y gestionar la red de contactos; una nueva forma de crecer profesionalmente basada en el placer de establecer relaciones sinceras y generosas, donde todos tienen algo que dar y recibir. La conclusión de la guía está clara: el secreto para crecer en los negocios y en lo personal es lograr acercarse a las personas.

Nunca apreciamos el valor de los contactos hasta que los necesitamos, y es el networking la herramienta que puede abrirte muchas puertas en este aspecto. Pero, ¿por qué es tan necesario “hacer networking”? Por las oportunidades de negocio y la posibilidad de generar empleo. En definitiva, por progresar laboral y profesionalmente mediante una red de contactos que crezca día a día.

El networking requiere mentalización. Para que lo entendáis os voy a explicar algunas claves sobre cómo hacer contactos:

  • Conocer a los desconocidos
  • Charlar de trivialidades
  • Repartir tarjetas de presentación
  • Ayudar a otros a tener éxito
  • Tener los objetivos claros
  • Ser transparente
  • No tratar mal a la gente
  • No ser demasiado eficiente

Sin embargo, los dos pilares fundamentales de esta actividad socioeconómica son tanto los contactos como la imagen que les transmitimos a aquellos que nos siguen. Con “seguir” me refiero a “interactuar”. Está bien tener muchos seguidores en las redes sociales, pero si tan solo representan un número, no servirán de nada.

Y con “redes sociales” me refiero a “LinkedIn”. A menos que hayáis estado viviendo debajo de una roca, habréis visto que LinkedIn es el lugar para ser visto en línea cuando se trata de trabajos y nuevas carreras. Una persona con un perfil en esta red social totalmente optimizado tiene 40 veces más posibilidades de recibir oportunidades laborales a través de ella. Por esto, es probable que sea una buena idea obtener una ventaja furtiva en el mercado laboral exprimiendo al máximo las herramientas que nos proporciona LinkedIn a la hora de diseñar un perfil profesional. Al fin y al cabo, estás compitiendo contra más de 562 millones de usuarios.

Honestamente, mi perfil en esta red social no es de los mejores que os vais a encontrar por ahí, soy primeriza (aunque no sirva de excusa) y he de reconocer que no exploto al completo los recursos que ofrece dicha plataforma. Tan solo cuento con un total de 13 contactos ya que no dedico el tiempo suficiente a ampliar mi red. Además, por más que sea consciente de la cantidad de oportunidades que ofrece, me centro más en un perfil personal que profesional.

A pesar de tener un perfil incompleto y en cierto modo “vacío”, me muestro tal y como soyAl ser LinkedIn mi única red social profesional junto con YouTube, lo uso como una especie de currículum vitae abierto a todo aquel que quiera conocerme. En dicho perfil dejo claros mis estudios académicos y experiencias profesionales, así como un breve resumen de cómo me defino y cuál es mi filosofía de trabajo. Además, muestro mis intereses, conocimientos, aptitudes e idiomas de un modo bastante básico.

Igual no soy una buena referencia sobre cómo tener un gran perfil en LinkedIn. Pero sí para recomendaros la página de leisureJobs donde se muestra una hoja de trucos para crecer en esta red social. Yo me voy a poner manos a la obra inmediatamente. ¿Y vosotros?