¿Qué me dices de las tribus?



Para muchos, el concepto “tribu” quedó desactualizado desde hace mucho tiempo. Pero, ¿y si os digo que todavía se pueden catalogar a las personas en diferentes tribus según sus gustos y preferencias?

Para poneos en contexto, vamos a empezar por el principio. El empresario y autor estadounidense Seth Godin, lleva la definición de “tribu” mucho más lejos. Para él, el sentido de pertenencia es uno de los mecanismos de supervivencia más poderosos que caracterizan a los seres humanos. Se refiere a los grupos que se articulan en tribus cuando tienen un interés común, una forma de comunicarse y lo más importante: un líder. En su libro Tribus: necesitamos que tú nos lideres, Godin plantea un nuevo tipo de liderazgo que cree seguidores entusiasmados y acabe con el statu quo en las organizaciones.

En esta presentación en el TED nos habla de las tribus sobre dos premisas: liderazgo y movimiento. Las personas tienen la clave para crear una tribu y revolucionar su entorno. Para ello, se requiere hacer el camino andando, iniciar el movimiento a través de alguien que lleve la voz cantante. 

En cierta medida, es importante participar en ciertos grupos que compartan intereses, aunque lo de liderarlos pase a un segundo plano. Cuando seguimos movimientos es porque compartimos ideas, esto facilita el intercambio de opiniones entre una sociedad mucho más nutrida y enriquecida. Asimismo, ayuda a las relaciones sociales que desde hace muchos años se consideran necesarias, pues un dato curioso es que antiguamente se estimaba que cada persona podía tener un total de 180 amigos.

Este término, es más común en nuestro día a día de lo que nos podemos llegar a imaginar. Pues uno se puede sentir identificado con una tribu por el simple hecho de compartir las mismas aficiones que un grupo ya establecido, por ejemplo, el colectivo LGTBI. En mi caso, puedo llegar a pertenecer a diversas tribus al mismo tiempo, pues tengo varias aficiones. Para tener las ideas claras y saber en qué tribu encajas, es necesario establecer vuestra declaración y/o manifiesto. El mío ya lo tenéis colgado en este mismo blog.

“El manifiesto es un documento por el cual una persona transmite sus principios, ideas políticas u opiniones de manera formal y públicamente”, aclara el portal web de economía, economipedia. Una vez reflejado, será mucho más fácil identificar las tribus a las que podéis pertenecer y con qué componentes podéis conectar mejor de alguna de ellas.

Las asociaciones son un ejemplo de tribu. Estas cuentan con una cosa en común: buscan una finalidad concreta, en la que se enfocan y para la que destinan la gran mayoría de sus recursos. Yo formaría parte, por ejemplo, de la tribu PETA, la asociación internacional en contra del abuso de animales, o mejor dicho, la organización de los derechos de los animales más grande del mundo.

Lo haría por sentirme identificada con su misión, visión y valores. Para empezar, la misión de PETA es concienciar al público sobre la crueldad hacia los animales. Su visión también está clara: promover la comprensión del derecho de todos los animales a ser tratados con respeto y ser realmente una buena influencia para aquellos que no los respetan. Asimismo, los valores es el aspecto más importante, ellos se mueven principalmente por campañas icónicas.

Cuando estos tres aspectos de cualquier “tribu” coinciden con los tuyos, no hay dudas, eres de los suyos. Este concepto no ha quedado desactualizado, sólo hay que darle una vuelta y ver las cosas de otro modo. Os invito a encontrar vuestra tribu. Los movimientos sociales, los colectivos, las asociaciones y los deportes, por ejemplo, os están esperando. ¿A qué esperáis?