El pensamiento crítico

 

“Aplicamos el pensamiento crítico para intentar discernir la realidad de lo que nos dicen y percibimos a partir del análisis de los razonamientos empleados para explicarla”, expone el mayor directorio de salud mental, Psicología y Mente. Este se trata de aprender a pensar por uno mismo, en base a nuestro propio criterio, pero siempre tras un periodo de reflexión en el que hemos valorado todas las alternativas posibles y, en consecuencia, elegimos la más racional. Dicho de otro modo: vivir en la duda.

El pensamiento crítico va mucho más allá de las destrezas del análisis lógico, ya que implica poner en cuestión los supuestos subyacentes en nuestras formas habituales de pensar y actuar y, en función de ese cuestionamiento crítico, tener la preparación adecuada para pensar y hacer diferentes acciones. La clave, por tanto, para saber que se está siendo crítico es aplicar correctamente el “método científico”, es decir, dudar de todo lo conocido y por conocer y tener la disposición a cambiar la forma de hacer las cosas.   

De este modo, la duda y la disposición al cambio se vuelven imprescindibles. Y es a partir de estas dos premisas cuando se puede dudar de una afirmación aplicando el método de las 5W1H al mismo tiempo que ayudar a definir un aspecto, problema o hipótesis a mejorar. Para que esto se entienda mejor voy a proponer una actividad: vamos a plantear un aspecto que deseemos mejorar en nuestro entorno profesional para aplicarle el método científico (proponer alternativas al problema y a través de un análisis exhaustivo, elegir la más racional). Por ejemplo: “no estamos escribiendo suficientes artículos científicos de la investigación que realizamos”. Empiezo yo:

En mi caso, pondré como “problema” el no llegar a tiempo con todos los trabajos que tengo que hacer cada día e ir siempre con todo a última hora. Una vez identificado el aspecto a mejorar, debemos aplicarle el método de las 5W1H, este es el grupo de preguntas: ¿What? ¿Why? ¿Who? ¿Where? ¿When? ¿How?, las cuales emplearemos para plantear soluciones a la afirmación anterior.

  • What: ¿Qué necesito hacer? Planificarme mejor los días para organizarme los trabajos y llegar a tiempo con todo.
  • Why: ¿Por qué voy siempre a última hora? Por falta de tiempo.
  • Who: ¿Con quién trabajo? Individualmente.
  • Where: ¿Dónde realizo mis tareas? Generalmente en cualquier sitio, pues todo lo que debo hacer se puede llevar a cabo a través del ordenador y siempre lo llevo encima.
  • When: ¿Cuándo hago los trabajos? En los huecos que tengo libres a lo largo del día.
  • How: ¿Cómo puedo llegar a tiempo con todo? Buscando más tiempo o recortando de otros aspectos que me llevan más tiempo a lo largo del día y tal vez no son tan importantes.

Una vez tenemos el primer paso hecho, pasamos al segundo: proponer una solución en forma de hipótesis, intentando cubrir los aspectos del método científico. Estos son cinco: observación, estudio, hipótesis, experimentación y conclusión.

  • Observación: He observado que últimamente me cuesta ponerme al día con todos los trabajos que tengo que hacer en mi entorno laboral y siempre lo termino todo a última hora.
  • Estudio: Una vez hecho el seguimiento de mis tareas, he comprobado que cuando más avances realizo y más productiva soy en este aspecto es en el fin de semana.
  • Hipótesis: Propongo reservarme 2 horas cada mañana para adelantar con los trabajos que tengo pendientes y no ponerme con ello cuando tengo un rato libre. De esta manera, evitaré que se me acumulen y podré tener más tiempo libre los sábados y domingos.
  • Experimentación: Podría irme esas dos horas que me he reservado a la biblioteca para no perder el tiempo y poner excusas para no ponerme con los trabajos.
  • Conclusión: Al final de la semana puedo comprobar si ha aumentado mi nivel de rendimiento y dispongo de más tiempo libre el fin de semana.

  


La reflexión del método científico debería ser una práctica común y frecuente ya que contribuye al éxito. El ejercicio requiere del desarrollo de una actitud crítica y sólo a través de tal reflexión se logra tomar conciencia plena de la importancia del problema a investigar, de su profundidad y fecundidad y del rol que tiene la imaginación en la generación de ideas. Es más fácil de lo que parece, y seguro que, con mi ejemplo como guía, conseguís el resultado esperado. Así que ya sabéis cómo ponerles solución a todas vuestras inquietudes, en método científico no falla.