El manifiesto personal

 

Como bien he comentado en entradas anteriores, el manifiesto recoge los valores y los principios en los que basamos nuestra actividad. Se trata de una especie de compromiso con uno mismo, pues si lo hacemos en armonía con nuestros valores y visión, se convierte en una herramienta que nos ayuda a enfocarnos en nuestros objetivos y tomar decisiones correctas. Además, debe ser claro y conciso.

Sé que no es común pararse a pensar en uno, pero, ¿qué hay mejor que dedicar un tiempo a lo que te dirige a lograr tus metas e ideales? Es muy sencillo. Sólo tienes que entrar en ti y cuestionarte todo lo que creas y sientas. Un consejo es reflexionar realmente cuáles son tus valores, certezas y creencias mediante una lluvia de ideas, centrarse en lo importante y reflejarlo todo en un documento que se diseñará posteriormente.

El aspecto y apariencia del manifiesto, es quizá lo que más dice de nosotros. La armonía o discordancia de colores, formas y tamaños es un factor determinante de nuestra personalidad, ya que evidencia el nivel de responsabilidad que entablamos con nosotros mismos.

Para animaros a que hagáis vuestra declaración personal, os pondré la mía como ejemplo. Aunque la tenéis destacada en mi blog, no está de más analizarla más en profundidad para que me conozcáis un poquito mejor.

He de decir que este manifiesto fue creado en una hora aproximadamente a través de la herramienta CANVA, pues cuando los ideales están claros y la creatividad en el aire, la inspiración viene sola. Empezamos por arriba: “I´m a drama queen”, no hay expresión que me defina mejor. Está escrito en inglés ya que me encanta el idioma a pesar de tener un nivel básico y significa “la reina del drama”, pues yo soy una persona muy intensa y tiendo a exagerar cualquier situación difícil de afrontar para mí.

“Bien y mucho”, “de corazón o no se hace” y “atreverse con todo” muestran cómo uso más el corazón que la razón y me dejo llevar antes por los sentimientos que por los argumentos. Así como me siento identificada con la frase “la felicidad de tu vida depende de la calidad de tus pensamientos”, puesto que considero que una persona es y está por cómo piensa.

El centro está formado por dos partes. A la izquierda, encontramos una serie de los sustantivos que mejor me definen y conforman mi personalidad y una frase que se repite: “no se juzga, se escucha”. Esta aparece dos veces seguidas y va entre comillas ya que es algo con lo que estoy de acuerdo, pero pocas veces aplico en mi vida, de ahí la importancia de tenerlo presente (cuantas más veces mejor) y ser capaz de interiorizarlo y aplicarlo en mi día a día, el primer paso es reconocerlo.

A la derecha, mis aficiones. El avión y la frase “viajar como modo de vida” por el gran deseo que tengo que recorrer mundo y conocer nuevas culturas tan pronto como pueda, el piano y la frase “no pierdas el coco”, pues soy música y cuando lo toco siento que pongo los pies en la tierra y por último el bailarín y la frase “siempre música nunca inmúsica”, porque además de que he bailado hip-hop durante muchos años y me encanta, soy una gran amante de la música en todas sus formas y siempre la estoy escuchando.

Abajo y en grande. “Libertad”, “que sea lo que tenga que ser” y “only good vibes”, dichas palabras se relacionan con lo liberal, fluida y de energías que soy. Me considero una persona con la mente muy abierta en todos los aspectos, además necesito que mi entorno me dé buenas vibras, que pueda ser yo en todo momento y que nadie se sienta con el derecho de arruinar mi estado de ánimo. Asimismo, y en cierto modo enlazado con el principio, soy una persona muy emocional que se deja llevar sin pensar en las consecuencias, de ahí la segunda frase “que sea lo que tenga que ser”.

Por último, “el amor tiene cuatro patas” apelando al amor como algo que no duele: las mascotas y en concreto, los perros. Siempre me he considerado una gran amante y protectora de los animales, y fue hace 5 años cuando descubrí el amor más puro y sano que existe, se llama Tracy y es un Yorkshire Terrier.

Con este manifiesto me di cuenta que soy mucho más pasional de lo que pensaba, que la empatía es mi fuerte y, sobre todo, que el corazón manda. Cada uno puede extraer sus propias conclusiones, recapacitar y hacer una balanza sobre su personalidad que le guíe a lograr sus objetivos. Probad y veréis cómo descubrís cosas de vosotros mismos que ni siquiera sabíais. ¡Estoy deseando verlos!